Sischain: blockchain contra la violencia machista

Con motivo del 25N, día contra la violencia machista, desde el CBCat queremos compartir un proyecto muy interesante, que se está desarrollando en Cataluña, y que el pasado mes de mayo recibió el Premio BCN FemTech del Ayuntamiento de Barcelona, ​​en la categoría de "Violencia Digital".

Estamos hablando de Sischain, una blockchain de sororidad que tiene sus inicios en el Máster Blockchain4Cities delIAAC (Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña), por las estudiantes Adriana Aguirre Such i Stefania Maria Kousoula. Últimamente, Sinay Coskun Gokalp también se ha añadido al equipo de Sischain. La tutorización del proyecto fue llevada a cabo por la profesora Lluïsa Marsal Llacuna, actualmente coordinadora del Nodo de Energía del CBCat.

¿Qué es Sischain?    

El nombre de Sischain nace de la fusión de dos palabras: Sisterhood (sororidad) y Blockchain. La definición de sororidad es “la experiencia de mujeres que impulsa la búsqueda de relaciones positivas y alianza existencial y política, de cuerpo a cuerpo, para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de la opresión machista y el apoyo mutuo por a conseguir el empoderamiento general e individual de las mujeres”. 

Sischain pretende ayudar y apoyar a mujeres víctimas de violencia de género, entendiendo la violencia de género desde el sentido amplio de su definición: la opresión del machismo —conjunto de ideas, actitudes, y prácticas aprendidas que situarán en superioridad al hombre sobre la mujer, produciendo situaciones de desigualdad y discriminación en las mujeres por el simple hecho de ser mujer. 

En definitiva, Sischain quiere ser una blockchain de sororidad, para crear una comunidad autoorganizada y autosuficiente que ofrezca ayuda y apoyo a mujeres que sufren violencia machista. 

Para que estas mujeres puedan apoyarse mutuo, pero sin entrar en peligro de ser expuestas, entra en juego la tecnología blockchain, que permite que las usuarias de Sischain tengan acceso a chats encriptados donde el anonimato es incuestionable. Asimismo, la tecnología blockchain también tokeniza que estas interacciones entre usuarias, convirtiéndolas en transacciones, creando así una especie de “banco del tiempo” para víctimas de la violencia de género. 

 

¿Cómo funciona? 

La voluntad del proyecto es difundir esta herramienta en la medida de lo posible, para asegurar su utilidad, así como el anonimato en el espacio físico y digital. Para poder hacer Sischain realidad, es necesario que las mujeres que lo necesitan puedan acceder a ella de forma segura y privada. 

La idea que tuvieron sus impulsoras se inspira, por un lado, en la cultura del graffiti, y por otro en la idea de la sororidad que se crea entre desconocidas en los baños de sitios. Así, el sistema de difusión de Sischain consiste en poner pegatinas con códigos QR que permitan el acceso a la aplicación en todo tipo de lavabos públicos de mujeres —desde iglesias hasta institutos, bares, discotecas o restaurantes—. 

En la fase inicial del proyecto, una vez una mujer escanea este QR se podrá descargar la aplicación, y podrá pedir ayuda a otras usuarias, que serán mujeres voluntarias, que habrán sido seleccionadas por el equipo de Sischain, con ayuda de entidades y asociaciones. En un futuro, estas mujeres que han entrado pidiendo ayuda, cuando se encuentren con capacidad de hacerlo, ayudarán a nuevas usuarias que lo necesiten, haciendo así que este “banco del tiempo” crezca y se expanda.  

Estas mujeres también podrán quedar con sus interlocutoras físicamente, siempre en espacios seguros y localizados mediante su aplicación. Estos sitios, definidos por Sischain, son lugares concurridos y de uso cotidiano como cafeterías, entidades con espacios de reunión, coworkings, etc. 

A la larga, las propias usuarias serán las propietarias de esta comunidad, mediante una DAO (Organización Autónoma Descentralizada), posible también gracias a la tecnología blockchain.

 

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